El pasado domingo 29 de agosto, más de un centenar de personas hemos hecho la ruta de montaña a La Piedrona de Villegar de Toranzo, para conocer las ubicaciones de los P.E. que afectan directamente al territorio que desde este enclave se puede divisar: El Acebo, Cildá, Aguayo 4, Aguayo 5 y El Escudo.

El día soleado y limpio nos ha permitido, a quienes asistimos, hacernos a la idea del desastre que se produciría si convierten esas montañas en zonas industriales: múltiples aerogeneradores visibles desde la zona (muchos de los cerca de 100 de los que constan estos 5 polígonos eólicos) con sus 170-200 m. de altura, con sus correspondientes torres de alta tensión, subestaciones eléctricas, así como carreteras ampliadas y reforzadas, para que sus vehículos especiales/pesados puedan acceder a las cumbres de nuestras montañas.

Son muchos más los polígonos eólicos que nos acechan en Cantabria, los últimos desde esta misma semana: El Acebo, dependiente del Ministerio, ya en periodo de alegaciones, y en información pública en la página de la Consejería de Industria: Bustafrades, Alsa, Aguayo 2, Aguayo 3, Campo Alto, La Costana. Así llevamos meses, recibiendo malas noticias para nuestros pueblos y para las personas que en ellos habitamos.

Pero en las zonas rurales estamos en marcha: el pasado 21 fuimos a Santander, el próximo jueves 2, habrá una charla en Bárcena de Toranzo, el 9 en Esponzués, el 23 en Bárcena de Pie Concha, seguimos informando a la población, en su propio pueblo, para darles los detalles que nos permitan entender qué consecuencias nefastas nos puede traer este tipo de industria, cómo afectaría a nuestras vidas si permitimos que nos obliguen a convivir con ella.

El mundo rural está activándose empujado por la amenaza de grandes corporaciones que quieren imponer sus proyectos, sin tener en cuenta los impactos humanos, sociales, ambientales…

Ahora y siempre ¡¡POLÍGONOS EÓLICOS NO!!

Han publicado nuestra nota de prensa en El Diario Montañés, Alerta, Ifomo, Briega